Para las pulseras, Isidro recreó dos tipos distintos de ambientes. En uno de ellos un mantón negro se convirtió en la base por la que fueron pasando las diferentes pulseras consiguiendo de esta manera destacar el colorido de cada una de ellas.
En el otro ambiente, más rústico, las pulseras descansan en un tronco y dan la sensación de estar flotando en el ambiente. Me encanta.

